Las cofundadoras Claudia Rodríguez y Martha Arana se conocieron como voluntarias en su distrito escolar local, donde ayudaron a crear espacios para que familias latinas e hispanohablantes compartieran sus experiencias, necesidades, inquietudes y esperanzas para sus hijos.
A través de ese trabajo, vieron lo poderoso que era cuando las familias se sentían escuchadas, pero también reconocieron una brecha. Las familias necesitaban más que un espacio para compartir sus voces. Necesitaban información confiable, conexiones significativas, recursos prácticos, apoyo culturalmente relevante y oportunidades que les ayudaran a avanzar.
Como inmigrantes latinas, Claudia y Martha también entendían muchos de estos desafíos de manera personal. Sus propias experiencias navegando sistemas educativos y comunitarios sin siempre tener acceso a la orientación adecuada ayudó a dar forma a su visión para HACCER.
HACCER fue creado para escuchar primero, construir confianza y transformar las necesidades de la comunidad en acciones significativas: empoderando a las familias, celebrando la cultura, fortaleciendo conexiones y ayudando a las personas a acceder a los recursos y oportunidades que necesitan para prosperar.